Lunes Negro de 1987: un análisis de un desplome del mercado a través del Principio de Ondas de Elliott

Lunes Negro de 1987: un análisis de un desplome del mercado a través del Principio de Ondas de Elliott

Elliott WaveTraducción del artículo original en inglés

Lunes Negro de 1987: un análisis de un desplome del mercado a través del Principio de las Ondas de Elliott

RESUMEN 

Este estudio examina el desplome del índice S&P 500 en octubre de 1987 dentro del marco del Principio de las Ondas de Elliott. Los conteos de ondas previos al desplome indicaban que este movimiento representaba la Onda IV de grado Cíclico. Los análisis revelan que el desplome no fue una crisis exagerada, sino más bien un movimiento correctivo natural anticipado por el principio de las ondas. Las evaluaciones posteriores al desplome indican que la tendencia se reanudó desde donde se había interrumpido, continuando la trayectoria alcista de largo plazo del mercado. El estudio destaca el poder predictivo del Principio de las Ondas de Elliott para comprender los movimientos del mercado.

1. INTRODUCCIÓN

El desplome del índice S&P 500 en octubre de 1987 tuvo un impacto profundo en el mundo financiero y es ampliamente referido en la literatura como el "Lunes Negro" (WSJ, 2022). En un período corto, el mercado perdió más del 30% de su valor, provocando caídas similares en los mercados globales. Sin embargo, ¿fue este desplome simplemente una crisis, o fue una parte natural de un ciclo más amplio?

El Principio de las Ondas de Elliott interpreta los movimientos del mercado dentro del marco de ciclos naturales y explica las acciones del precio como una serie de ondas. En este estudio, se analizan en detalle las ondas observadas en el índice S&P 500 antes y después del desplome de 1987, identificando el desplome como la Onda IV de grado Cíclico durante una temporada alcista. La continuación de la tendencia en la misma dirección después del desplome respalda esta visión. En consecuencia, el desplome de 1987 se reinterpreta como parte del proceso de fluctuación inherente a la naturaleza del mercado.

2. REVISIÓN DE LA LITERATURA  

Los estudios académicos sobre fluctuaciones y crisis en los mercados financieros han desarrollado diversas teorías para comprender y predecir los movimientos del mercado. Entre estas teorías, el Principio de las Ondas de Elliott ocupa un lugar destacado y sirve como una herramienta eficaz para analizar los ciclos del mercado.  

Karthikeyan y Chendroyaperumal (2011) evaluaron el desplome de octubre de 1987 como un movimiento de mercado importante y argumentaron que este desplome fue una consecuencia natural de las fluctuaciones dentro del sistema financiero. Su estudio discutió cómo podían anticiparse los mercados utilizando indicadores fundamentales y técnicos.  

Gunn (2009) describió la Teoría de las Ondas de Elliott como uno de los enfoques de inversión más completos en el análisis de mercado, capaz de abarcar todas las temporalidades y regímenes de movimiento de precios. Además, destacó que el método ofrece un sistema muy integral para el análisis de inversiones. 

En su tesis, Hayashi (2002) afirmó que las Ondas de Elliott funcionan como un sistema de análisis técnico que ayuda a pronosticar la predictibilidad del mercado. El sistema proporciona información que indica la proximidad de los cambios de tendencia, mientras también determina la dirección potencial, el precio objetivo y el momento de los movimientos.  

Frost y Russell (1996) enfatizaron que el principio de las ondas es una teoría racional. 

Russell (1976) señaló en su estudio que el principio de las ondas se basa en gran medida en la secuencia de Fibonacci.  

Beckman (2014) afirmó que, una vez identificado un conjunto de ondas distintivo, el momento y la magnitud de estas ondas pueden predecirse utilizando reglas y métodos de clasificación específicos. Además, indicó que cada nueva onda afecta los movimientos del precio y determina la formación de las ondas subsiguientes, sugiriendo que cada onda completada establece una base para las ondas que le siguen.  

3. HALLAZGOS:

Onda 1: El inicio de la tendencia alcista (30 de septiembre de 1974 al 20 de septiembre de 1976)

La tendencia alcista que comenzó después de que el mercado alcanzara su mínimo el 30 de septiembre de 1974 marca la formación de la primera onda según el Principio de las Ondas de Elliott. Este período representa una fase en la que los precios se recuperaron de sus mínimos y comenzaron a subir gradualmente. La Onda 1 típicamente significa un momento en el que los inversores superan sus temores y comienzan a recuperar la confianza en el mercado.

Durante esta onda, se hacen evidentes los primeros indicios de una temporada alcista, y los precios aumentan progresivamente. La tendencia alcista continuó hasta el 20 de septiembre de 1976, creando una formación de primera onda robusta. Esta fase indica una reversión de tendencia general en el mercado y la aparición de un impulso alcista.


(Enlace del gráfico

Onda 2: Retroceso (septiembre de 1976 a febrero de 1978)

Tras la finalización de la Onda 1, el mercado entró en una fase de retroceso identificada como la Onda 2. Este movimiento correctivo, que se extendió desde septiembre de 1976 hasta febrero de 1978, estuvo marcado por una caída de los precios alineada con los niveles de retroceso de Fibonacci.

Un examen de los niveles de Fibonacci revela que los precios retrocedieron hasta aproximadamente los niveles del 38.2% (0.382) y del 50% (0.50). Un retroceso de este tipo es una característica propia de las ondas correctivas y refleja un período de indecisión entre los inversores mientras reevalúan las condiciones del mercado. Sin embargo, este tipo de retroceso en niveles de Fibonacci también puede interpretarse como una fase preparatoria para una nueva temporada alcista.

Para febrero de 1978, la Onda 2 concluyó y el mercado transicionó hacia una fase alcista fuerte. Según el Principio de las Ondas de Elliott, las tendencias alcistas que siguen a las ondas correctivas típicamente resultan en tendencias más pronunciadas y robustas. En este contexto, la creciente confianza y optimismo entre los participantes del mercado impulsaron un aumento rápido de los precios.

El siguiente análisis examina el período comprendido entre marzo de 1980 y 1984, centrándose en las ondas de grado Superciclo y Ciclo.


(Chart Link)

Onda (II) de grado Superciclo: noviembre de 1980 – agosto de 1982

La onda (II), que siguió a la onda (I), marcó un período de retroceso que se extendió desde noviembre de 1980 hasta agosto de 1982. Según los niveles de Fibonacci, esta corrección se extendió hasta el nivel de retroceso del 61.8% (0.618). La corrección tomó la forma de un patrón zigzag ABC, lo que indica una breve fase de consolidación en el mercado.

Cabe destacar que la onda C se desarrolló dentro de una formación de diagonal terminal, lo que resalta la compleja estructura del proceso de retroceso. Este tipo de formaciones suelen indicar que la corrección se acerca a su conclusión y señalan una probable reversión alcista de la tendencia.

Onda I de grado Ciclo: agosto de 1982 – verano de 1983

La onda I de grado Ciclo comenzó en agosto de 1982 y finalizó en el verano de 1983. Esta onda reflejó la sólida recuperación del mercado tras la corrección y el restablecimiento de la confianza de los inversores. Este período se caracterizó por una fuerte tendencia alcista en los precios, lo que señaló un resurgimiento del optimismo y el impulso del mercado.

(Chart Link)

Onda II de grado Ciclo: verano de 1983 - julio de 1984

La onda II de grado Ciclo comenzó en el verano de 1983 y concluyó en julio de 1984. Este movimiento correctivo retrocedió el 38.2% (0.382) según los niveles de Fibonacci. Al ser una corrección relativamente superficial, indicó que el mercado mantenía su impulso alcista general, sentando las bases para un mercado alcista prolongado. Tras el final de la onda II de Ciclo, la onda III de Ciclo comenzó con un fuerte movimiento ascendente, marcando el inicio de una sólida tendencia alcista caracterizada por un mayor impulso y una confianza máxima de los inversores. El nivel de extensión de Fibonacci de la onda III de Ciclo llegó a alcanzar 2.618 veces el de la onda I de Ciclo anterior, reafirmando la fiabilidad de los niveles de Fibonacci como herramienta orientativa.

Estructura interna de la onda III de Ciclo:

Onda Primaria 1: verano de 1984 - verano de 1985

La onda Primaria 1, que comenzó en el verano de 1984 y continuó hasta mediados del verano de 1985, representó la fase inicial de la tendencia alcista. Esta onda fomentó un ambiente de optimismo entre los inversores.

Onda Primaria 2: verano de 1985 - septiembre de 1985

Tras la primera onda, la segunda onda indicó una fase correctiva dentro del mercado, que concluyó en septiembre de 1985. Esta fase sentó las bases para una tercera onda más fuerte.

Onda Primaria 3: septiembre de 1985 - verano de 1986

La tercera onda, de septiembre de 1985 al verano de 1986, suele ser la onda más potente y de mayor duración. Un alto volumen de negociación y precios en rápido ascenso definieron esta fase, que encarnó la esencia de un mercado alcista fuerte.

Onda Primaria 4: verano de 1986 - otoño de 1986

La cuarta onda, una onda correctiva, retrocedió parcialmente las ganancias de la tercera onda sin alterar la tendencia alcista general. Se produjo una notable alternancia entre la segunda y la cuarta onda, siendo esta última la que experimentó un retroceso más pronunciado en comparación con la primera.

Onda Primaria 5: verano de 1987

La quinta onda marcó el punto máximo de la tendencia alcista, concluyendo en el verano de 1987. Con la finalización de esta onda, la onda III de Ciclo también llegó a su fin.

Onda IV de Ciclo: proyecciones y retroceso

La onda IV de grado Ciclo siguió de forma natural a la finalización de la onda III de grado Ciclo. Según el Principio de las Ondas de Elliott, las ondas segundas y cuartas tienden a exhibir características contrastantes. Dado que la onda II de Ciclo retrocedió el 38.2% (0.382) según los niveles de Fibonacci, se anticipaba que la onda IV de Ciclo retrocedería hasta el nivel del 61.8% (0.618). Cuando las segundas ondas son superficiales y horizontales, las cuartas ondas suelen presentar correcciones más pronunciadas, y viceversa. En resumen, el desplome del mercado de 1987 (Lunes Negro) puede considerarse un reflejo de la onda IV de grado Ciclo, que representa una fase correctiva natural del mercado.


(Chart Link)

Como se observa en el gráfico, el mercado alcista que comenzó en los últimos meses de 1990, correspondiente a la onda 3 azul de grado superior, continuó hasta septiembre de 2000.

 

(Chart Link)

En el siguiente gráfico (Chart Link), se ilustra el período de consolidación que comenzó en septiembre de 2000 y se prolongó hasta marzo de 2009. Este período incluye dos crisis significativas: la crisis de 2001 y la crisis financiera de 2008.


En 2001, Estados Unidos enfrentó una recesión económica significativa. Conocido como la "burbuja de las puntocom", este período presenció un colapso dramático en el mercado de valores debido a la sobrevaloración de las empresas tecnológicas. A medida que las acciones tecnológicas experimentaron caídas pronunciadas, los inversores entraron en pánico y la economía estadounidense entró en recesión. Además, los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001 agravaron la incertidumbre económica. Las empresas redujeron sus gastos, el desempleo aumentó y la Reserva Federal intentó estimular la economía reduciendo las tasas de interés. Sin embargo, el temor en los mercados no se disipó de inmediato. Como resultado, 2001 estuvo lejos de ser un año estable para Estados Unidos, dejando impactos duraderos en los mercados financieros.

Sin embargo, esta crisis correspondió a la onda A dentro de la Onda 4 azul (estructura plana) y consistió en tres formas internas. También se espera que la onda B adopte una estructura de tres ondas, ya que los patrones planos suelen formarse en una configuración 3-3-5. El siguiente diagrama ofrece una visión más clara de cómo se forma la estructura plana:

La crisis de 2008, por su parte, fue desencadenada por el estallido de la burbuja hipotecaria subprime en Estados Unidos. Los bancos emitieron préstamos hipotecarios de alto interés a personas con baja solvencia crediticia. Confiando en el aumento continuo de los precios de la vivienda, los bancos titulizaron estos préstamos en derivados financieros y los vendieron a nivel mundial. Sin embargo, cuando los precios inmobiliarios cayeron, muchos deudores incumplieron sus pagos, dejando estos productos financieros casi sin valor. Grandes bancos y compañías de seguros se acercaron a la insolvencia, lo que llevó a los gobiernos a intervenir con paquetes de rescate. El colapso de Lehman Brothers en Estados Unidos agravó aún más la crisis. Esta turbulencia se extendió por todo el mundo, provocando una recesión económica global y un aumento del desempleo.

Según el Principio de las Ondas de Elliott, la crisis financiera de este período representa la onda C. En consecuencia, las crisis y colapsos experimentados entre 2000 y 2009 formaron la Onda 4 azul dentro de un patrón plano. Por lo tanto, estos descensos ya estaban previstos dentro de la estructura de ondas más amplia.

4. DISCUSIÓN

En la sección de discusión, el desplome del índice S&P 500 de octubre de 1987, conocido comúnmente como el "Lunes Negro", se evalúa a la luz de los análisis presentados en la sección de resultados. En el contexto del Principio de las Ondas de Elliott, esta evaluación enfatiza que los movimientos del mercado no deben considerarse crisis, sino una parte natural del ciclo de mercado.

Según los resultados, los movimientos de mercado previos al desplome se identificaron como parte de la Onda IV de grado Cycle. Esta onda representa una de las fases correctivas inherentes a la dinámica del mercado, esencial para la continuación saludable de la tendencia previa. La pérdida de más del 30% del valor del mercado pone de relieve tanto la profundidad de esta onda correctiva como su impacto psicológico en los participantes del mercado.

El Principio de las Ondas de Elliott sugiere que este tipo de movimientos ocurren de manera ordenada y suelen estar asociados con ratios de Fibonacci. Los resultados indican que la Onda IV retrocedió hasta el nivel del 61.8%, un ratio observado con frecuencia en ondas correctivas. Además, el retroceso de la Onda II hasta el nivel de Fibonacci del 38.2% proporcionó una base predictiva para la profundidad de retroceso de la subsecuente Onda IV. Esta alternancia, en la que una onda es horizontal y la otra más pronunciada, refuerza la fiabilidad predictiva de la teoría.

Los análisis presentados en la sección de resultados revelan que cada onda refleja las respuestas emocionales de los participantes del mercado. Por ejemplo, el retroceso durante la Onda IV generó temor e incertidumbre entre los inversores, aunque este período finalmente sentó las bases para una nueva tendencia alcista. El mercado alcista observado tras la corrección demuestra la naturaleza dinámica del mercado y su alineación con los principios de las ondas.

El desplome de 1987 debe interpretarse como un resultado natural de los ciclos de mercado. Los datos presentados en la sección de resultados demuestran que este desplome fue simplemente un reflejo de la dinámica del mercado y no alteró las tendencias de mercado a largo plazo. Esto refuerza la fiabilidad del Principio de las Ondas de Elliott como herramienta de análisis de mercado. El marco general de esta discusión se alinea con los análisis presentados en la sección de resultados, subrayando la naturaleza predecible y cíclica de los movimientos del mercado.

5. CONCLUSIÓN

Este estudio examinó el desplome del "Lunes Negro" de 1987 en el índice S&P 500 dentro del marco del Principio de las Ondas de Elliott, revelando conocimientos significativos sobre la estructura cíclica natural de los movimientos del mercado. Los resultados demuestran que este desplome fue coherente con un movimiento correctivo de la Onda IV de grado Cycle, respaldando la naturaleza predecible de los ciclos de mercado.

Los análisis destacan que las respuestas emocionales de los participantes del mercado se reflejan claramente en los movimientos de precios y se alinean con las previsiones del Principio de las Ondas de Elliott. La continuación de la tendencia alcista tras el desplome valida aún más la eficacia de la teoría para comprender los movimientos de mercado a largo plazo. Además, la influencia de los ratios de Fibonacci en las estructuras de ondas ha reforzado la regularidad de los ciclos de mercado y la aplicabilidad práctica del principio de las ondas.

En este contexto, el Principio de las Ondas de Elliott se evalúa como una herramienta sólida para analizar los ciclos de los mercados financieros y prever movimientos futuros. El desplome de 1987 sirve como un ejemplo fundamental para comprender los ciclos naturales de los mercados financieros, demostrando el valor académico y práctico de la teoría. Los resultados del estudio subrayan la importancia de los modelos teóricos para comprender la dinámica del mercado y respaldar los procesos de toma de decisiones estratégicas.

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6. REFERENCIAS

Beckman, R. C. . (2014). Super Timing: The Unique Elliott Wave - Keys to Anticipating Impending Stock Market Action (2nd Edition). Harriman House Ltd.

Chendroyaperumal, C., & Karthikeyan, B. (2011). Empirical Verification of Elliott Wave Theory in Indian Stock Market. SSRN Electronic Journal. https://doi.org/10.2139/ssrn.1887789

Frost, A. J., & Russell, R. (1996). The Elliott Wave Writings of A.J. Frost and Richard Russell, Edited by Robert R.Prechter, Jr. New Classic Library.

Gunn, M. (2009). Elliott Wave Principle. John Wiley & Sons Ltd. https://doi.org/10.1002/9781119207801.CH8

Hayashi, A. D. (2002). APLICAÇÃO DOS FRACTAIS AO MERCADO DE CAPITAIS UTILIZANDO-SE AS ELLIOTT WAVES Dissertação de Mestrado.

Russell, R. (1976). The Elliott Wave Principle in Richard Russell’s Dow Theory Letters: Russell on Stocks & Bonds. Dow Theory Letters.


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